lunes, 17 de abril de 2017

OFRECER RAÍCES Y ALAS: MI VOCACIÓN COMO DOCENTE

Dedicado a mis hijos y a todas las personas que hacen que enseñar y aprender sea algo que realmente merece la pena.

Hoy os quiero hablar de mi vocación docente, lo que me sale desde el corazón y que me impulsa a ponerme en el camino para ser un buen profesor,dar lo mejor que tengo a los jóvenes,mi tiempo y dedicación.

Un reto difícil y complicado, pero a la vez apasionante al que me quiero dedicar durante los años que me quedan de vida y quiero ofrecer raíces y alas: mi vocación como docente.

Hoy me siento ilusionado y creo que tengo mucho que aportar: trabajo, esfuerzo, ganas y sobre todo corazón en beneficio de los jóvenes y adolescentes.

¿ Y que quiero decir cuando hablo de ofrecer alas y raíces ?

Ofrecer alas y raíces es un regalo maravilloso, es plantar una semilla que espero pueda dar sus frutos, es poner mi talento, experiencia y conocimientos al servicio de los jóvenes para que puedan aprender lo que quieran en la vida, para que sean más autónomos y construyan su vida sobre unos valores sólidos.

Ofrecer raíces y alas es dar y entregar sobre todo mucho amor, para que puedan dar sentido a sus vidas, para que tengan ganas de aprender y puedan utilizar lo que aprenden en su vida real y puedan construir un mundo mejor. Es ayudarles para que reflexionen sobre lo que hacen, para que exploren nuevas formas de ver la vida, para que encuentren y desarrollen sus talentos y puedan sentirse más felices y válidos.

Hoy más que nunca me gustaría ayudar a los jóvenes a salir del cascarón, para que rompan esa coraza que tienen y puedan encontrar su mejor identidad, para que puedan enfrentarse al mundo y a la sociedad actual que les toca vivir.

Una nueva generación solamente se puede construir con una buenas raíces y alas y es allí donde yo quiero estar para ayudar.

Hoy quiero decir que me gustaría poder ayudarles para que encuentren sus raíces y puedan construir su vida en unos cimientos más sólidos,en una buena tierra. Unas raíces para apoyarse en la experiencia y sabiduría de nuestros padres y abuelos y que sepan combatir dentro de una sociedad relativista donde todo vale y muchas veces nada tiene valor.



Y por tanto ofrecerles herramientas para que puedan volar por ellos mismos, para que puedan cambiar y mejorar las cosas, con la verdad y autenticidad, con paz y justicia y puedan soltar los lastres que no les dejan avanzar.

Ofrecer raíces y alas es darles herramientas y recursos para que desarrollen sus capacidades y puedan afrontar los nuevos retos que tienen por delante, el trabajo, su estabilidad e independiencia, su madurez, su autonomía, afrontar sus miedos,etc. Para que puedan sacar el espíritu crítico y aprendan a pensar y sentir por ellos mismos, para que amen lo que hacen, aprendan a crear y entiendan mejor el mundo y las personas que les rodean.

Deseo que así pueda expresar el amor que llevo dentro para ayudar a los jóvenes en su desarrollo personal y profesional, para que sean buenos profesionales y mejores personas.

Para terminar quiero decir que son muchos los motivos y razones que me mueven a dedicarme a este trabajo tan maravilloso que es la educación y espero con la ayuda de Dios poder estar a la altura de lo que me pide mi alma.


Me gustaría poder recordarlo todos los días de mi vida, especialmente en los momentos más duros y difíciles, cuando me tiemblen las fuerzas y me pueda cuestionar todo lo que quiero hacer.

Quiero dar las gracias por haber elegido este camino tan bello y apasionante y que pueda sembrar todo lo mejor que tengo tanto en mis hijos como en mis alumnos.

Qué así sea ¡¡


Se os quiere ¡¡ #GenteGenial

martes, 27 de septiembre de 2016

Poner el talento al servicio de los demás


Esta semana después de un periodo de descanso y reflexión, volvemos a escribir en el blog #InnovArte.

La mejor manera que tengo de empezar este nuevo periodo es escribiendo y haciendo algunas reflexiones sobre el tema siguiente “Poner nuestro talento al servicio de los demás” que es lo que tratamos hacer en nuestra actividad personal y profesional.

Os quiero dar algunas ideas que hoy surgen en mi sobre este tema.

Comenzamos hablando de los talentos, los talentos de los que hablamos no hacen referencia al dinero y no se refieren exclusivamente a las inteligencias y las capacidades (Por ejemplo las capacidades para cocinar o escribir cuentos, etc). 

Hoy os quiero hablar de esos dones o talentos naturales que todos tenemos dentro y que son grandes cualidades que tienen las personas para enfrentarse en el mundo que nos toca vivir. Estoy hablando de aspectos como el amor, la sencillez, la alegría, la humildad, la entrega o el sacrificio.

Y estos dones son recursos que Dios nos ha dado de manera gratuita para que podamos dar frutos con ellos y podamos ser luz para el mundo.

No son talentos para que los enterremos sino para que los saquemos a la luz y los hagamos crecer.


Sin embargo para poder descubrir esos talentos y poderlos poner al servicio de los demás, tenemos que centrarnos y actuar fuera de nosotros mismos. Se trata de huir del egoísmo y pensar en los demás y no sólo en lo que nosotros necesitamos.

Hoy nos hacemos algunas de éstas preguntas:

    -¿Qué talentos poseo? -¿Cuáles me gustaría tener?
   -¿Cómo puedo aplicar mis talentos para ayudar a los demás, especialmente a los que más lo necesitan?

Hoy me atrevo a daros una pequeña receta que podemos aplicar y poner en nuestra vida y que consta de los siguientes ingredientes o capacidades:

Fe (Confianza), superación, pasión, acción y soñar que somos capaces de ser capaces.

Son muchos los retos y pruebas que tenemos que superar en la vida, nada nos viene por casualidad.

Las cosas las sacamos con esfuerzo, superación, dedicación y sacrificio. Las cosas nos cuestan y muchas veces aparece el dolor y el sufrimiento a lo largo de nuestra vida.

Y es verdad que nos ponemos metas y objetivos, pero más pronto que tarde nos vamos cansando, nos vamos desanimando y ya no tenemos fuerza para luchar.

Y qué decir de los miedos que aparecen: miedo a fracasar, miedo a equivocarnos, miedo a la opinión de los demás, etc
Todo ello nos hace, poco a poco, que se vaya apagando la ilusión y nos vayamos desanimando.

Si seguimos así pronto abandonaremos aquello que hemos estado soñando.

Y es hora de parar a reflexionar para volver otra vez a ponernos en marcha, de poner nuestra maquinaria en acción.

Es hora de retomar nuestro sueño que es nada más y nada menos que poner nuestro talento al servicio de los demás y así poder volver a la senda de crecimiento que nos lleva a ser más felices y válidos para los demás.



Es la hora de retomar la ilusión, de re-ilusionarse y para ello para mí es importante tener en cuenta los aspectos siguientes:

-¿Me estoy enfocando en dar valor a los demás o busco el interés propio?
-¿Recuerdo el para qué lo voy a hacer, lo que quiero hacer?
-¿Me dejo ayudar o enseñar por otras personas?
-¿Me dejo amar por Dios y por las personas que me quieren?

Y es que solamente desde la humildad y desde el amor de Dios, podemos encontrar el sentido a nuestra vida y por tanto poner nuestros talentos al servicio de los demás, amigos, familia, colaboradores, etc

Y no pensar y compararse en lo que hacen los demás para no frustarnos y desencantarnos.

Os quiero contar un pequeño cuento que he encontrado en un blog de Eloy Fernández:


Aquel día hubo un gran incendio en la selva. Todos los animales huían despavoridos. En mitad de la confusión, un pequeño colibrí empezó a volar en dirección contraria a todos los demás. Los leones, las jirafas, los elefantes… todos miraban al colibrí asombrados, pensando qué demonios hacía yendo hacia el fuego. Hasta que uno de los animales, por fín, le preguntó: “¿Dónde vas? ¿Estás loco? Tenemos que huir del fuego”. El colibrí le contestó: “En medio de la selva hay un lago, recojo un poco de agua con mi pico y ayudo a apagar el incendio”. Asombrado, el otro animal sólo pudo decirle “Estás loco, no va a servir para nada. Tú solo no podrás apagarlo”.
Y el colibrí, seguro de sí mismo, respondió:
“Es posible, pero yo cumplo con mi parte.”


Para terminar os quiero decir que no hay nada más maravilloso en la vida que poner nuestro talento al servicio de los demás, ayudar a otros no solamente a darles pescado, sino enseñando a pescar, para que así puedan activar esos talentos que tienen, para aprender y enseñar a pescar.


Y es que no podemos vivir una vida más plena, si ponemos nuestro talento al servicio de los demás y nos movemos y así creceremos y haremos crecer a otros.

Sin olvidar siempre que tenemos que confiar ¡¡
Se trata de brillar y hacer brillar, que cosa más maravillosa ¡¡
Somos un regalo para el mundo ¡¡

Sin olvidar hacer las cosas con entrega y desde el corazón ¡¡

Quiero dedicar este artículo a todas las personas de las Conferencias de San Vicente de Paul y muy especial a la comunidad de Guadalajara por todo su dedicación, esfuerzo, cariño y compromiso con la caridad y por las personas que más lo necesitan.

#SeOsQuiere #GenteGenial
Eloy Rubio Aranda

miércoles, 1 de junio de 2016

¿DE QUIÉN NOS PODEMOS FIAR?


Esta semana en el blog #InnovArte os quiero hablar de darle sentido a nuestra vida y para ello necesitamos una fuerza que nos ayude, necesitamos confiar y nunca dejar de creer.

Y para ello me he inventado una pequeña historia que seguramente a algunas personas les puede resultar algo familiar.

Érase una vez un muchacho adolescente llamado Pedro.

Y sucedió que un buen día, Pedro ya no quería ir al instituto, estaba deprimido y aburrido y su vida se estaba convirtiendo en algo gris. Estaba cansado de soportar a sus padres, a sus compañeros, a sus profes y en definitiva estaba harto de todo el mundo.

Últimamente había suspendido varias asignaturas y eso le había provocado una caída general en su estado de ánimo del que todavía no se había recuperado.

Y es que Pedro estaba en una etapa difícil y complicada de su vida en el que pensaba que las cosas que hacía no merecían la pena, sentía mucha ira y rabia por todo lo que tenía alrededor y era rara la ocasión en el que aparecían en él emociones de alegría.

Pedro sentía que su vida era un asco, no era nada feliz, quería escapar de todo pero no sabía cómo salir de aquella situación.

Sobre todo el faltaba confianza y autoestima por la incertidumbre que tenía, porque no sabía lo que quería hacer en su vida, estaba disperso y no era capaz de focalizar su atención en algo positivo y concreto, algo por lo que estuviera dispuesto a luchar y esforzarse.


Aunque había algo importante para Pedro y era el poder complacer a sus padres. Porque Pedro amaba mucho a sus padres y deseaba de todo corazón poder ayudarles, aunque solamente fuera aprobando y sacando buenas notas en el instituto. Aunque también esa baza la estaba perdiendo y eso le hacía sentir agobiado y angustiado.

En las últimas semanas Pedro les preguntaba muchas veces a sus padres por su futuro:

-¿A que me voy dedicar en el futuro?, les decía Pedro a sus padres.
-Ahora no te preocupes, lo que tienes que hacer es aprobar y luego ir a la Universidad dentro de un par de años, comentaba la madre de Pedro.
-A ver si te vas a dejar algo para el verano y encima nos amargas las vacaciones, hijo tú estudia que es lo que tienes que hacer, repetía su madre una y otra vez.

A Pedro no encajaban el mundo que tenía a su alrededor, ya no le gustaban las conversaciones de sus compañeros de clase, estaba asqueado de hablar siempre de fútbol y de sexo.

Cada vez estaba más sólo y su luz apenas podía brillar.

En casa las cosas tampoco acompañaban debido a las dificultades económicas y el estrés familiar para llegar a final de mes.

Ese año estaba siendo muy duro para todos y Pedro no sabía lo que podía hacer.

Por la noches, Pedro se ponía a llorar al acostarse, sobre todo cuando no le oían sus padres.

Sentía mucha impotencia por aquella situación. Sobre todo sentía amargura, frustración y decepción en su corazón. Se había convertido en alguien que no quería ser y eso le angustiaba y le producía mucho dolor.

Un día en casa con sus padres y en mitad de la comida, Pedro explotó:

-“Estoy harto, ya no puedo más”, les dijo Pedro a sus padres muy enfadado.
-“Ponte las pilas, estudiar es lo que tienes que hacer. Mira tu padre cómo está por no haber ido a la Universidad”, comentaba la madre de Pedro con la voz desgarrada.
-“Pues estoy harto y no voy estudiar”, comentó Pedro. A continuación se levantó de la mesa y se marchó a su habitación dando un buen portazo.
-“Se le pasará el cabreo”, apuntaba el padre de Pedro.

En la habitación Pedro se puso a llorar y mientras escuchaba la radio poco a poco fue recuperando la calma.

Sus padres se habían quedado en la cocina muy tristes y abatidos y tampoco se explicaban lo que estaba pasando y cómo salir de aquella situación. Estaban bloqueados.

-¿Qué vamos a hacer?, comentaban angustiados los padres de Pedro.

Y es que esos momentos en la casa de Pedro se habían levantado varias preguntas:

-¿Dónde estaba la alegría que tenía Pedro tan solo hace varios meses atrás?
-¿Dónde estaba el cariño de sus padres?
-¿Qué estaba pasando en aquella familia?
-¿Qué estaba fallando?

Un día ocurrió que Pedro estaba en clase y se desmayó, se había quedado inconsciente y al caerse al suelo se había golpeado la cabeza.

Todo el mundo estaba muy preocupado y mientras estaban avisando al servicio de emergencias 112, Pedro abrió los ojos, recobró el conocimiento y volvió a la normalidad.
Habían pasado apenas 5 minutos y cuando despertó vio a todo el mundo a su alrededor.

Todos le estaban animando.

Pedro ser sentía muy aliviado, se había quedado en un simple susto.

Lo más importante de todo fue que mientras estaba inconsciente había tenido un sueño y todavía podía acordarse de ese sueño, que no entendía muy bien.

Soñó que estaba en clase como un día normal, pero que en ese momento se había cruzado la mirada y la sonrisa de Marta, una compañera de su clase.


Entonces Pedro se había atrevido a quedar con Marta para tomar un café en el recreo y ella había aceptado.
Y esa decisión y acción que tomó le había cambiado la vida.
En aquel recreo las palabras, la energía y el apoyo de Marta habían comenzado a transformar a Pedro, algo había sucedido dentro de su corazón, se había producido una rendija y ahora la luz de su alma comenzaba al fin a salir.

La amargura se había convertido en algo dulce, grande, capaz de sentir y de perdonar. Ahora Pedro sentía paz y amor en su corazón.

-¿Qué había pasado? ¿Había sido un milagro?

Y ese día Pedro aprendió la mejor lección de su vida y aplicando esa lección, las cosas empezaron a cambiar y mejorar en la vida de Pedro.

Ahora Pedro, por fin había aprendido de quien se podía fiar.

Y ahora si quieres te invito a que reflexiones lo siguiente:

¿Y tú de quién te puedes fiar?

Y colorín colorado, este cuento se ha terminado.

Gracias de corazón ¡¡

GenteGenial

lunes, 23 de mayo de 2016

EL ÉXITO ES UNA ACTITUD ANTE LA VIDA


Esta semana en el blog #InnovArte os quiero hablar del éxito como una actitud ante la vida.

¿Cómo podemos sentir el éxito?

Y es que sabemos que tener éxito en la vida es sin duda poder cumplir nuestro propósito, aquello para lo que hemos venido al mundo, es cumplir nuestra misión en la vida.

Luego para tener éxito tenemos que ser conscientes de que a pesar de las dificultades podemos ser felices y hacer felices a los demás.

Pero ¿Qué es el éxito? Algunas reflexiones:

-Un proceso, un camino que no acaba nunca y en el que podemos sacar lo mejor que tenemos y ofrecerlo al mundo.
-Es ser un regalo para el mundo.
-Sacar la mejor obra de arte que llevamos dentro y ponerla al servicio de los demás.
-Es explotar los recursos que llevamos dentro “Las minas del talento”.
-Es poner en valor nuestros talentos. “Señor, me entregaste cinco talentos; he aquí he ganado otros cinco talentos”. Mateo 25, 14-30

En definitiva, el éxito es una actitud ante la vida.

Éxito es por tanto, levantarnos cada mañana y sentir que valemos, que merece la pena lo que somos, lo que tenemos, lo que hacemos.

Es pensar y sentir la importancia de nuestro paso por la vida, a pesar del esfuerzo y de las dificultades que hemos tenido que soportar.

Es vivir un día nuevo con toda la fuerza del corazón y de nuestra alma. Vivir gracias a Dios.

Éxito es sentir la felicidad y poderla compartir con otras personas, poder brillar e iluminar nuestro camino y la vida de los demás.

Es enseñar lo que somos, sin miedos, sin dudas, porque tenemos fe por lo que somos y por lo que hacemos en la vida.

¡Es sentirnos queridos y válidos para los demás!


Y vivir la vida, nuestra mejor vida. Vivir merece la pena.

Y caminar siempre hacia adelante, con la cabeza bien alta, pero con humildad.

Caminar sin dejar de ser nosotros mismos y siempre caminar hacia adelante.

Tener éxito es una actitud ante la vida.

Es un estado de ánimo que nos hace ver lo mejor que tenemos, lo mejor de nosotros mismos y de los demás.

Es vivir la vida con amor y pasión, necesitamos gente que ame lo que hace para poder inspirar, poder cambiar y mejorar las cosas.

Es sentir que valemos  ¡¡ Es dar y darnos ¡¡

Sentir que la vida es una oportunidad para convertirnos en aquello que queremos ser.

Es tener la capacidad para hacer frente a las adversidades de la vida y salir fortalecidas de ellas.


La felicidad está en nuestro interior.

Y disfrutar por nosotros mismos y vivir el momento. Disfrutar de las cosas pequeñas, de  los pequeños detalles.

Es tener una fuerza interior que nos hace afrontar los retos de la vida.

Para terminar os quiero decir que podemos sentir el éxito en la vida, a pesar de los problemas y las dificultades si caminamos por la vida con amor y sentimos que somos válidos para los demás, que nuestro paso por la vida ha merecido la pena.


El éxito es una actitud ante la vida

domingo, 8 de mayo de 2016

¿ CÓMO HACEMOS LAS COSAS ?


Esta semana os quiero hablar de cómo hacemos las cosas, del valor del cómo, de la manera y el modo de las cosas.

Nos preguntamos por tanto:

¿Cómo pensamos ? ¿Cómo sentimos ? ¿ Cómo actuamos ?

Y es que el cómo es fundamental en nuestra vida y sin duda marcará la diferencia en nuestra vida personal, profesional o de negocio.

Y es que todos podemos hacer muchas y grandes cosas en la vida y sin duda con la ilusión necesaria las podemos hacer.

Pero cuando comenzamos a hacer algo, es fundamental, no sólo saber lo qué vamos a hacer,sino cómo lo vamos a hacer.

Por tanto, se trata de marcar la diferencia, ya que podemos hacer de las cosas de muchas maneras y además que eso nos permite crecer como personas.

Es una nueva manera de hacer, poniendo en valor nuestra luz para brillar y hacer brillar a otros.


Hacer las cosas de la mejor manera posible lleva el siguiente proceso:

Pensar – Sentir --Hacer
Sentir –Pensar-- Hacer

Y es que somos lo que pensamos y sentimos y por tanto tenemos que aprender a pensar y sentir y eso lo tenemos que entrenar y practicar.

Sentir y pensar lo que hacemos y así durante el camino de nuestra vida.

Por tanto poner el valor el cómo es ponerle ganas, optimismo y coraje a las cosas que estamos haciendo.

Es ponerle mucho ánimo, fe y amor.

Las cosas no salen igual cuando le ponemos pasión, ganas y fuerza. Mucha fuerza ¡¡

Es cuando le ponemos todo lo bueno y damos lo mejor que llevamos dentro.

Es sacar nuestro mejor zumo, nuestra mejor esencia y marca personal. Sacar lo que somos.

Somos seres auténticos que podemos brillar y podemos sacar la luz de nuestra alma, el mejor regalo para el mundo ¡¡

Y necesitamos poner el tiempo necesario para lo que estamos cocinando, que es nuestra propia vida.

Nuestra vida es una comida a fuego lento y nosotros somos los cocineros.

No olvidéis ponerle el mejor ingrediente para que la comida no esté sosa y ese ingrediente sin duda es el amor.


Sta Teresa de Calcuta decía que lo importante no es lo que hacemos, sino el amor y la pasión que ponemos en aquello que hacemos.

Y eso que ponemos es la inteligencia emocional, se trata de innovar desde el corazón.

Poner en valor el cómo, es alimentar nuestra alma y dar sentido a lo que hacemos, sentido a caminar por la vida, en los buenos y malos momentos.

Se trata de hacer las cosas desde el corazón y con ayuda de la menta, pero siempre con la fuerza que nos da el corazón.

Canción de Alejandro Sanz "La fuerza del corazón"
https://www.youtube.com/watch?v=K8CS9v6Fa9g

Para terminar quiero decir que es fundamental aprender a hacer las cosas pensando en el cómo las podemos hacer y hacerlas de la mejor manera posible y poner altas dosis de cariño en el proceso.

Necesitamos aprender a hacer, conocimientos y habilidades para hacerlas, pero es fundamental nuestra actitud ya que el cómo lo hagamos es lo que marcará la diferencia entre unas personas y otras.

Es nuestra mirada, las gafas que nos ponemos y todo aquello que sentimos.Es el ánimo y la motivación que nos hace pensar y sentir que podemos hacer de nuestra vida un regalo maravilloso.

#SeOsQuiere #GenteGenial


martes, 26 de abril de 2016

APRENDER Y ENSEÑAR A PESCAR


Esta semana en el blog #InnovArte os quiero hablar de aprender y enseñar a pescar. Sin duda podemos ser más felices y hacer más felices a los demás si aprendemos y enseñamos a pescar.

Pero, ¿qué queremos pescar?

Os pongo algunos ejemplos: podemos aprender y enseñar a pescar para conseguir más dinero, más conocimientos, más amigos o más talento, etc.

Se trata no solamente de aprender a pescar, sino también de enseñar a otras personas para que ellas mismas también puedan pescar, puedan conseguir un montón de tesoros a lo largo y ancho de su vida.

Y sabemos que no es una tarea nada fácil ¡¡


Necesitamos las habilidades y destrezas para pescar ese tipo de tesoros.

Y eso solamente está al alcance de algunas personas, aquellos que han aprendido a ver dónde otros no ven, a sentir lo que otros no sienten y en definitiva a pensar de manera diferente. Aquellos que se atreven a pescar donde los demás no pescan, los que creen y ven las cosas desde el corazón.

Son tesoros que son apreciados y valorados sólo por algunas personas.

Otras, sin embargo, no les hacen ni el mínimo caso.

Son valores que no tienen precio, tales como el amor, la sabiduría, la fe, la esperanza, la paciencia, la paz, etc.

Y no están a la venta, es eso que el dinero no puede comprar.

Hablamos además de una sonrisa, una caricia, un beso, un abrazo o el cariño de una madre y un padre. Hablamos por ejemplo del valor de la familia, del talento.

Algunas frases de Will Smith ilustran lo que estoy diciendo:
“ Quiero hacer bien. Quiero que el mundo sea mejor porque yo estuve aquí. Quiero que mi vida, mi trabajo, mi familia, signifiquen algo. Si no estás haciendo que la vida de alguien sea mejor, entonces estás desperdiciando tu tiempo. “
Por tanto, necesitamos aprender y enseñar a pescar, sobre todo a aprender y enseñar la felicidad.

Se trata de crear una escuela de pesca que nos enseñe el arte de vivir.

Poner el foco en la felicidad de las personas.

Y con ello aprender y enseñar herramientas, conocimientos y habilidades para hacer una gran  pesca, una pesca que tanto necesitamos y el mundo necesita.

Se trata de aprender y enseñar. Somos maestros y aprendices a lo largo de nuestra vida.


Por eso, sin duda la educación y la formación es la herramienta más poderosa para cambiar el mundo.

Aprender y enseñar a pescar es dar a los demás lo mejor que tenemos, nuestro tiempo, nuestras ganas, nuestra dedicación, nuestro trabajo. Es encontrar nuestro talento y ponerlo al servicio de los demás, sobre todo al servicio de los que más lo necesitan.

Aprender y enseñar a pescar es sacar nuestra luz para brillar y hacer brillar a otros. Es enseñar a otros a sacar su propia luz para iluminar al mundo, amigos y familiares.

Y aprender a brillar, eres un regalo para el mundo, no dejes de brillar. http://eloyrubio.blogspot.com.es/2015/08/no-dejes-de-brillar.html

Es practicar, hacer y experimentar aquello que vamos aprendiendo y enseñando.

Se trata de crear y ser capaces de superar los retos y pruebas que nos va poniendo la vida, es aprender a vivir la vida de otra manera, siempre ayudando y colaborando.

Para terminar quiero decir que tenemos un reto por delante que es aprender y enseñar a pescar, impulsar y hacer una nueva escuela, una nueva manera de ser y hacer, desde el coraje y sin miedo, siempre movidos por la fuerza del amor (Dios).
Os dejo la canción de Eric Clapton: change the world.

https://www.youtube.com/watch?v=kntzQiaFzOQ

#SeOsQuiere #GenteGenial

Eloy Rubio Aranda